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Carnes Premium en Alvear Grill


El emblemático restó La Bourgogne cerró sus puertas y la cocina francesa dejó el espacio para uno de los manjares favoritos de locales y de turistas que buscan comer lo regional: la parrilla. Con servicio cinco estrellas, propio del hotel que lo alberga, Alvear Grill es el espacio más refinado y top para comer carnes de calidad, buenos cortes y con los pases mágicos sobre fuegos que realiza un experto como el chef Sergio González Crubellier. 



Mientras estudiaba cocina en el IAG, a Sergio González Crubellier se le presentó la oportunidad de hacer una pasantía en el Hotel Alvear, junto al chef Jean Paul Bondoux. A partir de esa chance que supo aprovechar muy bien, su nombre quedó indisolublemente ligado con la cocina del lujoso hotel de la avenida más coqueta y fina de buenos Aires. 

Aunque tuvo un receso en el cual trabajó en Chile y en México, su oficio bien afianzado hizo que a la vuelta su lugar le siguiera perteneciendo. Hace muy pocas semanas cerró definitivamente las puertas el emblemático restó La Bourgogne, que fuera creado por el francés más istriónico y a partir de entonces el espacio cobró nuevo ritmo. Hoy se llama Alvear grill, dejó en la historia la cocina francesa y busca ofrecer carnes Premium, tanto para los amantes de los cortes vacunos como para los turistas del hotel que quieren comer cocina argentina y parrilla con el refinamiento de un hotel cinco estrellas. 

Por tratarse de una parrilla, cualquier podría pensar que algo de servicio o calidad se sacrifican en el camino. Pues no es así. Las suposiciones engañan. El servicio y la atención siguen siendo tan impecables como en el pasado  y el lugar tan cómodo, íntimo y reservado como era su sello distintivo. 

En el centro sumó un vistoso grill iluminado con frolas de cobre, que se planta elegante sobre su piso original de mármol de Carrara blanco y negro. 

Una barra de tragos a cargo del sommelier Lucio Rossi, prepara ligeros aperitivos creados para acompañar los distintos platos.

La carta ofrece cortes seleccionados no tradicionales –únicos en el mercado–, preparados a fuego de quebracho y espinillo en una parrilla con brasero que arde tras los cristales a la vista de los relajados comensales que disfrutan preservados de los clásicos aromas de la leña y las brasas. 

 

Con una presentación elegante y actual, las carnes se complementan con guarniciones de sabores complejos, que maridan a la perfección con cada corte. Además, el menú también cuenta con opciones vegetarianas. La completa lista de vinos dispone de una amplia variedad de etiquetas argentinas y del mundo. 

Los postres llegan de la mano de la chef Pastelera Melisa Amato y es, sin duda, una renovada interpretación de la gastronomía local de mayor identidad.



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